Rincón abierto a los amantes de la naturaleza, la caza y la literatura venatoria.

lunes, 21 de febrero de 2011

EN UN LUGAR DE LA MANCHA...


... de cuyo nombre si quiero acordarme, a los pies de Peñascosa, un hidalgo de los de lanza en astillero y su escudero (quién escribe), ensillados en rocín flaco a cuatro ruedas, como galgo corredor, desde tierras Calatravas, presentan armas en busca de la conquista de la mancha "los molinos", en la insula del Arquillo.

En este feudo, dónde por orden y gracia o desgracia de sus gobernadores, solo se faculta una lanza por sitio, el hidalgo caballero, de pelada coronilla, amablemente cede su lanza al escudero, y le nombra caballero, manifestándole:
- Dios haga a vuestra merced muy venturoso caballero y le de fortuna en lides, empero cuando la sombra que ejerce el sol sobre este chaparro, avance dos palmos, deberás devolvermela y cuando recorra otros dos te la volveré a prestar y así sucesivamente hasta que venzamos al enemigo.

A lo cual su escudero responde.
- Habrá valido la pena, si recala por aquí algún gorrino, como de ordinario suele acontecer por estas haciendas, "y le derribo de un encuentro, o le parto por la mitad el cuerpo, o, finalmente, le venzo y le rindo".

Transcurre la mañana, y el reloj solar regala los palmos más afortunados al escudero recién armado caballero, de un lanzazo abate un zorro. La batalla no está exenta de peligro, tras arrojar cuatro lanzazos, el temerario escudero remata a cuchillo a una cochina, agarrada solo por tres canes, esta se revuelve y le pega un topetazo en la rodilla, con una cuchillada mete y saca pero honda, fue cobrada casi una legua más adelante.


Los modernos y ruidosos molinos de viento, gigantes de brazos largos, generadores de energía causantes de un negativo impacto visual en la sierra, con sus molestos zumbidos omitían la cruzada que acontecía en otras armadas. A punto estuvo el caballero de pelada coronilla de hacerles la guerra.

Otra contienda fue la ocurrida en su puesto al maese Eloy y al maese Jacobo, tuvieron bastante trabajo, sudaron la gota gorda, pero su recompensa fue abatir doce cochinos. A otro guerrero de tierras tuccitanas, que no es tío pero si chacho, siete enemigos se le escaparon.

La refriega concluyó, con ciento veinte marranos abatidos, un monterión de locura. Ahora solo queda engrasar las botas, guardar el morral, esperar a que me devuelvan el trescientos y a que llegue pronto octubre.










14 comentarios:

Rafa dijo...

Si señor!! No se puede contar con más arte. Eres un fiera, y, el caballero de pelada coronilla, otro.

Un saludo a los dos.

Javier Robles Chocano dijo...

Grande de Torredonjimeno, hidalgo Don Eduardo. No guarde usted muy al fondo los archiperres que los corzos están a la vuelta de la esquina. Saludos a la Delegación Andaluza.

JMOR dijo...

Genial. Fabuloso relato para goce y envidia de los cobardes del puesto de tela.
El Ingenioso hidalgo don Eduardo de Barea y Cabezas, a pesar de tener la ballesta intervenida, sigue tentando la benemérita suerte por tierras manchegas con las sus armas prestadas...
A pecho descubierto, sin adargas ni abogado, se sigue atreviendo a doblar delictivamente el puesto con otro Caballero de Pelada Coronilla, apellidado Linares no siendo minero ni siquiera carbonero, aunque sí gasolinero, hijo y nieto de las más valerosas huestes de don Ximeno.

Anónimo dijo...

Gracias por el relato amigo Eduardo, pero eso de pelada coronilla tiene dos sentidos, segun las mujeres ya que no saben a que coronilla te refieres.
Un abrazo para el caballero Rafa Matiaces que pronto nos veremos apiolando perdices pico a viento por tierras carboneras.
Y por ultimo al caballero JAMOR, creo que se quedo estancado en la edad de piedra, cuando servia algunas cervezas en la venta de Valeriano, ya que aunque tenga una gasolinera que se llama GALP(Gasolinera Antonio Linares Partal) llevo sin trabajar en ella 6 años dedicandome a otros menesteres como lo que es mas corriente: la electricidad y visitando a gente tan distinguida como el amigo Matiaces.
Un saludo a todos y a soñar con los lances de este año, ya que se nos ha acabado el turron por ahora......

Antonio J. Linares

EDUARDO B. dijo...

Linares a la coronilla que me refiero es a la que brilla en la foto.
Que conste que el puesto fue doblado, pero por una vez y sin que sirva de precedente, llevabamos un solo rifle, como buenos amigos cada media hora le tocaba a uno.

JMOR dijo...

Valga la rectificación:

Ya no es gasolinero,
sino empresario-gerente,
hijo de Torrejimeno
y Caballero Corriente.

¡Ya tenemos dos Pelones!
Éste y el de Carboneros,
faltos de pelo y...

Jode mucho, vive Dios,
que uno acabe aquí ordenado
Caballero del Jamón.

Rafa dijo...

Cierto es gañan Tirantes
que Antonio y yo somos pelones
mas también fuimos infantes
muy sobrados de...

Y como donde hubo quedó
aún los tenemos bien puestos
y tan grandes como cestos,
eso, te lo digo yo.

El que escribe y Antonio Linares
desde ahora y sin estupor
como tenemos dos pares,
te llamaremos JAAAAAAMOR.

JMOR dijo...

Ríndome sin más remedio
que decir aquí: ¡Chapó!
al aleman, belga o suizo
y a la madre que lo parió.

¡Ay Dios, qué buen vasallo
si apuntara mejor!

EL_LOCO! dijo...

¡Si señor! con dos cojones el Rafa,ahora vas y la cascas.

Rosa Tudela dijo...

Esta vez a merecido la pena el rato que le has dedicado al relato, enhorabuena Eduardo, me lo he pasado genial leyendo la entrada y los comentarios. Felicidades a todos.

Rosa Tudela dijo...

Perdón, se me olvidó poner a la "a" la h.

EDUARDO B. dijo...

¿Que querrá mi mujer que me está haciendo la pelota?

Anónimo dijo...

Eduardo, te hace la pelota porque sabe que ya se ha acabado la temporada y sabe que ahora te tiene los fines de semana de chofer: que si vamos de compras, que si llevame este fin de semana a la playa, que si vamos a ver a mis padres que desde la media veda no los ves, etc.
Amigo, si te sirve de consuelo la mía está igual y además me quedan 6 meses enteros por delante para ella. Que Dios nos coja confesaos.

Un Abrazo.

NONO.

EDUARDO B. dijo...

Cuanta razón tienes Nono, el domingo pasado estuve en el mercadillo y este fin de semana a comer con su familia, es el precio que hay que pagar por tres meses de caza.
Un fuerte abrazo.