Rincón abierto a los amantes de la naturaleza, la caza y la literatura venatoria.

jueves, 30 de junio de 2016

PASIÓN MONTERA



Creo que no se le pudo poner mejor nombre, pasión, en la acepción de "apetito de algo o afición vehemente a ello" según nuestro Diccionario de la Real Academia de la Lengua. Apetito en el más reducido sentido de la palabra, de nuestra palabra montera. Apetito a oir sin ver o a intuir, a escuchar tronchar jaras, a vigilar el portillo por el que debe asomar las enveladas orejas sobre el hocico soñado. Apetito a oir música celestial en la sierra, el jai jai de un perro puntero que acentúa todos los sentidos. Apetito a oler a sierra, a percibir la esencia de la polvora envuelta en la fragancia del tomillo y el romero. Apetito a oir el corazón del monte, la voz del perrero alentando a sus valientes tras el guarro. Apetito a oir el desorden y la confusión en la tangana del agarre. Apetito a oir, ver y reunir a esos monteros de bien. Y no es otra cosa que esto lo que intentamos transmitir, y no hay más objetivo que el de reclamar nuestra libertad, nuestra afición vehemente, haciendo lo que más nos apasiona. 



jueves, 26 de diciembre de 2013

Desde El Majuelo a Cerrajeros


Poca distancia separa El Majuelo de Cerrajeros, la misma que recorrió esa noche cuando de madrugada se fue de allí, hora de nadie en la que débilmente se consumen los últimos rescoldos y el humo de la chimenea va perdiendo su vigor.

Cuando dormíamos nos visitó pero no se quiso despedir, quizás pensó que nos volveríamos a ver, quizás en ese camino que no es el mejor pero si el mas bello de cuantos transitan esta bendita sierra. Y quiso encamarse unas decenas de metros más allá de un privilegiado y dominante llano que levanta una vetusta construcción ocupando el lugar de un palacio imaginario, allí El Cabezo se impone ante tanta majestuosidad. 

En ese idílico lugar fue despertado cuando soñaba que libremente transitaba por las riberas del Jándula entre alisos, fresnos y adelfas y que a sus anchas deambulaba, solo, sosegado, sin prisas, en busca de bellotas en El Encinarejo, Los Escoriales, Cabeza Parda y hasta más allá del Poyuelo.

Ese dulce sueño fue el que no nos quiso transmitir cuando nos tragamos el corazón al verlo, con trote firme, largo y seguro, guardando hábilmente la distancia con los perros, calculando descaradamente el tiempo justo para anticiparse al peligro venidero.

Frente a nosotros, entre luces y sombras quiso confundir sus erizadas cerdas negras con la oscuridad de la umbría y a falta de unos metros para perderse, cuando ya se sentía vencedor de una contienda más, la pólvora se hizo sangre y la sangre tierra.

Y no hay mayor satisfacción montera que la de vivir la emoción de esos momentos en tan buena compañía, como testigo imparcial de tan fastuoso episodio, y a la vez hacer tuya, para siempre, la alegría del compañero.



jueves, 12 de septiembre de 2013

Y allí sigues...




Y llegas... y te acomodas en una piedra de superior tamaño de las que te rodean, esas que el guarda ha ido colocando con paciencia, ruda arquitectura que estoicamente no se inmuta con el paso del tiempo.

Y allí sigues... encerrado en el redil, dibujando lineas imaginarias, sendas ficticias que rematan en un mismo punto y que con una frecuencia desvergonzada clavas en el visor.

Y cae la tarde, y allí continúas... aguantando a la mosca de turno, con los riñones descosidos y las nalgas temblonas. No queda más remedio, el silencio te seduce, te cautiva, y allí permaneces...

Y llega el ocaso... y sigues esperando, el espacio se torna ocre y ese trozo de sierra, por unas horas se hace tuyo, porque te lo has ganado y legitimamente te corresponde.

Y cae la noche... y crees que es la hora, que ha llegado el momento. Un soplo de aire sacude la nuca, piensas que has sido delatado, lo confirmas cuando te regaña. Se enfada, bufa y sospecha pero no identifica lo extraño. El instinto vence al sustento, mas allí sigues...



domingo, 16 de diciembre de 2012

DE REHALERO A PINTOR Y ESCULTOR


Gerardo Horno, nuestro querido loco, no deja de sorpendernos, por circustancias de la vida, ha cambiado los zahones y la caracola por por el pincel y los arreos para esculpir las rosetas de los venados. 

Esas vigorosas manos que hundían el cuchillo en las entrañas del ciervo ahora se vuelven finas y delicadas para dar forma y cromatismo a las defensas de este.

Hace tiempo que tallaba astas de cervuno, pero ahora ha descubierto otra faceta, la de dar color a esos labrados que los hacen más vivos y luminosos. Está hecho todo un artista, aqui os dejo unas fotos de algunos de sus trabajos, los realiza por encargo solo hay que darle una foto y el la talla y la pinta en el cuerno. Le di la insignia de Monteros de Tradición, al principio dudó en hacerlo, por la dificultad de tallar los pequeños detalles, pero ahí está, ha quedado de lujo.

Si alguien quiere hacerle un encargo puede escribir a la dirección de e-mail de este blog y le daremos el teléfono de este tipo, un loco virtuoso de las bellas artes.










 






jueves, 6 de diciembre de 2012

UN PUESTO, DOS CAZADORES Y DOS ARMAS


Mucho se ha hablado sobre la legalidad o ilegalidad de ir dos cazadores a un puesto de caza con sus respectivas armas en Andalucía. En otras Comunidades autónomas es obvio que no se puede hacer porque queda claramente legislado (dos personas en un puesto, solo un arma), en absoluto me gusta esta medida pero así ha sido dispuesta, quién no la cumpla sabe a ciencia cierta a lo que se atiene si lo "cazan".

En este sentido, lo que en otras Comunidades, la suma de dos más dos son cuatro, en Andalucía puede que dos más dos sean tres o cinco o lo que se le antoje a la autoridad o al funcionario de turno.

Por este motivo consideré oportuno, al inicio de esta temporada de caza, realizar una consulta a la administración competente en la materia a través del Servicio de Atención Ciudadana de Información Ambiental de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

Mi pregunta fue la siguiente: "En relación a los puestos de caza, les solicito que me respondan a la siguiente pregunta: ¿A un puesto de caza pueden ir dos cazadores con dos armas, estando estas dispuestas para su uso, sin simultanear el disparo en un mismo lance?" 

La respuesta como me temía se va más bien por los cerros de Úbeda que por Sierra Morena: "En relación a su consulta le informamos que, está terminantemente prohibida la caza en puestos dobles, como así indica el articulo 55.1.h y el articulo 77.13 de la Ley 8/2003 de la Flora y Fauna Silvestres.

Los puestos dobles están definidos como:


Puesto doble
: aquel en el que se ubiquen dos o más cazadores con sus respectivas armas, dispuestos a cazar de forma simultánea en un mismo lance o jornada cinegética.


Puesto doble o desdoblado
: aquel en el que dos cazadores con sus respectivas armas se encuentran separados o desplazados, uno o ambos, de la ubicación legal del puesto fijo, según la definición del apartado b.4) del artículo 78.1 del Decreto 182/2005, de 26 de julio por el que se aprueba el Reglamento de Ordenación de la Caza, aplicable tanto para las modalidades de la caza menor en puesto fijo como para los puestos de las modalidades de montería, batida y gancho de caza mayor." 


Como la Consejería no responde a la pregunta que les formulo insisto comunicándoles de nuevo lo siguiente: "La definición de puesto doble ya la conocía, lo que les solicito es que interpreten esa definición, es decir, si a un puesto de caza pueden ir o no dos cazadores con dos armas, estando estas dispuestas para su uso, sin simultanear el disparo en un mismo lance."

Respuesta de La Consejería: "Debido a las características de su consulta procedemos a transferirla a los técnicos del Instituto Andaluz de la Caza y la Pesca Continental. Nos volveremos a poner en contacto con usted en cuanto podamos transmitirle una nueva información al respecto"

Después de cuarenta días solicito no haber recibido respuesta, lo mismo habían pensado que se me había olvidado, acto seguido me envían la siguiente información: "En relación a su consulta le indicamos que, según nos confirman los técnicos del Instituto Andaluz de Caza y Pesca , pueden estar dos cazadores con armas en un mismo puesto de caza sin simultanear el disparo en el mismo lance."

Creo que ha quedado claro.

martes, 9 de octubre de 2012

PRIMER DÍA DE VEDA

El pasado domingo se levantó la veda de caza menor en el coto Nuestra Señora de Consolación de Torredonjimeno, esta vez cambié la Beretta por la cámara de video, a falta de perdices los drathaar de Antonio Linares y Paco Peragón nos entretenían en los viejos troncos de olivos centenarios, huecos por el paso de los años su interior guardaba alguna que otra sorpresa.














lunes, 10 de septiembre de 2012

OLOR A SIERRA


Hace ahora dos años publicaba la entrada que literalmente vuelvo a reproducir:

"Avanzan pausados los días, recién salidos de un sofocante e inusual agosto, aún queda lejano el ansiado comienzo de temporada, sentado en el sillón del salón, sin querer, cierro los ojos, tras unos minutos de absorto trance,  abro una puerta a la que lentamente me asomo... un insolente soplido de aire frío se desliza por mi rostro, cruzo el vano y me adentro en las álgidas mañanas serreñas, al caminar percibo el chasquido de mis botas al aplastar el pasto cristalizado por la helada, un soniquete que delata mi presencia y se funde con la sinfonía alborozada de un pajarillo que, con cortos vuelos, visita las inmóviles encinas de la dehesa, las mismas que año tras año divisan un rosario de vehículos que se dirigen hacia ellas.

Los primeros rayos de sol hacen que el vaho que libera la helada se mimetice con el humo de la lumbre en la que se arremolinan los monteros, mientras camino hacia ella, mi relente nariz revela el inconfundible olor a unas ricas migas mañaneras, nada mejor para calentar el cuerpo, arrimado a la candela entre saludos y tertulia con los amigos.

Una imponente voz que rebasa el murmullo de la concurrencia, me pone en aviso de la  salida de las armadas, el camino hacia el puesto es sinuoso, con precaución franqueo un arroyo transitado por límpidas aguas que tornan crecidas por las copiosas lluvias de hogaño. Observo minuciosamente los contornos del puesto, la reses deben colarse  por una vereda bien definida "pecho enfrente", una ladra hace ponerme al acecho, en un santiamén percibo la majestuosa y elegante silueta  de un magnífico venado... al unísono mi hijo mueve el sillón ligeramente y me pregunta - ¿Papá porqué no me contestas cuando te hablo?
- Hijo, es que estaba viendo un venado muy bueno.
- Ah! bueno, ya se lo que te pasa, tranquilo que ya queda poco..."

Este año he querido, conscientemente, estar un poco al margen de la caza, pero el olor a sierra me está llegando a través de otros medios, más tecnológicos e insipidos, con el hervidero publicitario de las monterías que se cuecen en las redes sociales, aunque hogaño las tornas han cambiado, ni las lluvias han sido copiososas, ni queda mucho, ni poco, en realidad no se ni lo que me queda.

Cuando la justicia se vuelve injusta y cuando se viola la libertad de las personas, solo queda esperar. Siempre he dicho que la montería empieza cuando suena el despertador y termina cuando regresas casa, unas doce horas, de las cuales solo tres aproximadamente estás con el rifle, tampoco es tanto tiempo, digo yo. Ahora toca disfrutar de la montería como siempre y del puesto desde una perspectiva distinta, más serena, con menos nervios y menos trastos, pero con la misma ilusión, deleitandome más y mejor de los lances de los amigos, de los éxitos de estos, del cazar de los perros, de la carrera de las reses rompiendo sierra...

De igual modo reproduzco un extracto de lo que escribía el pasado año después de una montería de Monteros de Tradición.

" Igualmente y al unísono la alegría se ha apoderado de mi al poder ir por primera vez con mi hijo de montería, al escuchar y responder sus muchas preguntas en relación con la caza, al oir las palabras que salieron de su boca cuando disparé y vio desplomarse un venado a la carrera, al avisarme que por el testero estaban entrando las reses, al verlo en la junta de carnes de un lado para otro, como loco, tocando las cuernas de los venados, al observar su cara de felicidad cuando llegaban los remolques, al enseñarle de como se tiene que estar en el puesto, de donde se puede y no se puede tirar y al darme cuenta de que se ha envenenado con la montería."

A mi me pueden mandar a tomar... fanta, se disfrutar de la montería de muchas otras formas, he querido concienzarme y creo que lo he conseguido que el hecho de llevar un rifle, en estos momentos es algo superfluo, pero por lo que más lo siento es por ese niño que tanto disfrutó con su padre la temporada pasada.